De la tensión de tesorería a la estabilidad: caso real de una empresa de distribución

Una empresa de distribución de nuestra cartera llegó a Grupo Movar con una tensión de tesorería recurrente: pagos retrasados a proveedores cada mes, una línea de crédito utilizada de forma permanente al límite, y un gerente que atribuía el problema a “un mal momento de ventas” que, en realidad, llevaba más de un año instalado.

El diagnóstico: rentable en la cuenta de resultados, ajustada en caja

El primer análisis reveló algo que describimos con detalle en nuestro artículo sobre rentabilidad vs liquidez: la empresa era rentable en su cuenta de resultados, pero su ciclo de cobro se había alargado progresivamente sin que nadie lo notara, mientras el volumen de ventas seguía creciendo. El patrón coincidía casi punto por punto con los síntomas de tensión de tesorería que hemos identificado en otros procesos similares.

La intervención: presupuesto de tesorería y protocolo de cobro

La primera herramienta que implantamos fue un presupuesto de tesorería a 13 semanas, que permitió anticipar por primera vez las semanas de mayor tensión antes de que llegaran. En paralelo, activamos un protocolo de gestión de impagos para los clientes que arrastraban los mayores retrasos de cobro, que resultaron ser una concentración pequeña de cuentas responsables de la mayor parte de la tensión.

El resultado: de la tensión constante a un colchón real de tesorería

En seis meses, la empresa pasó de utilizar su línea de crédito al límite de forma permanente a mantener un colchón de tesorería estable equivalente a más de un mes de gasto operativo, sin necesidad de solicitar financiación adicional. La mejora vino, en su mayor parte, de reducir el DSO de la cartera de clientes más problemática y de anticipar con semanas de margen cualquier tensión puntual, en vez de reaccionar sobre la marcha cada vez que aparecía.

Por qué este caso complementa al de nuestro cliente de retail

Este proceso complementa el caso de éxito de liquidez que ya publicamos, mostrando que el mismo patrón de tensión de tesorería puede aparecer en sectores distintos (distribución frente a retail), aunque las herramientas para resolverlo sean, en gran medida, las mismas: visibilidad anticipada de la caja y gestión activa del cobro.

Si tu empresa está atravesando una situación similar, en Grupo Movar lo analizamos en nuestro diagnóstico financiero gratuito, sin coste ni compromiso. Puedes ver el resto de nuestros casos de éxito en nuestra página dedicada.

Preguntas frecuentes

P: ¿Cuánto tiempo tardó esta empresa en estabilizar su tesorería?

R: El proceso completo llevó aproximadamente seis meses desde la implantación del presupuesto de tesorería hasta conseguir un colchón estable equivalente a más de un mes de gasto operativo.

P: ¿Este tipo de tensión de tesorería es habitual en empresas rentables?

R: Sí, es más habitual de lo que parece: el beneficio contable no garantiza liquidez disponible si el ciclo de cobro se deteriora progresivamente sin que nadie lo controle de forma activa.

P: ¿Qué herramienta tuvo más impacto en este caso concreto?

R: El presupuesto de tesorería a 13 semanas fue la primera y más determinante, porque permitió anticipar los problemas antes de que ocurrieran, en lugar de gestionarlos de forma reactiva.

P: ¿Se puede aplicar este mismo proceso a cualquier empresa de distribución?

R: El proceso (diagnóstico, presupuesto de tesorería y protocolo de cobro) es aplicable a cualquier empresa con tensión de caja recurrente, aunque el resultado concreto depende de la situación de partida de cada negocio.